A través de su experiencia, Paula Guimaraes creó su propio sistema de shiatsu facial con fines terapéuticos y no sólo estéticos.
Se utilizan puntos de kanrenbui, acupuntura y shiatsu.
Como beneficios se destacan: una profunda relajación de las tensiones, y simultáneamente una tonificación de los músculos faciales, estimula la oxigenación de toda la cabeza (incluyendo el cerebro), alivia el bruxismo, da más brillo en la piel y previene la formación de arrugas y signos gestuales en el rostro y cuello.